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¿Por qué somos tan mal-educados?

6 marzo, 2013

            ¿Será preciso definir también el término educación? Reconozco que soy un apasionado de la filosofía griega (y un fan incondicional de Sócrates y del método socrático, dicho sea de paso), por eso, y porque me parece un excelente modo de entendimiento entre las personas, empezaré cada temática (cada post) con la definición del término o términos de que trate (como ya he hecho en otros anteriores) y tomadas éstas (las definiciones) del diccionario de la RAE (Real Academia de la lengua Española), por ser una fuente de general aceptación.

             Entonces, ¿qué se entiende por educación? El diccionario de la RAE da 4 significados diferentes:

1. f. Acción y efecto de educar.

2. f. Crianza, enseñanza y doctrina que se da a los niños y a los jóvenes.

3. f. Instrucción por medio de la acción docente.

4. f. Cortesía, urbanidad.

             ¿Y educar?

1. tr. Dirigir, encaminar, doctrinar.

2. tr. Desarrollar o perfeccionar las facultades intelectuales y morales del niño o del joven por medio de preceptos, ejercicios, ejemplos, etc.. (Educar la inteligencia, la voluntad)

3. tr. Desarrollar las fuerzas físicas por medio del ejercicio, haciéndolas más aptas para su fin.

4. tr. Perfeccionar, afinar los sentidos. (Educar el gusto)

5. tr. Enseñar los buenos usos de urbanidad y cortesía.

             Me voy a centrar en el aspecto que considero más “social” de ambos términos, es decir, aquello que tiene que ver con las normas de convivencia entre personas adultas en cualquier lugar: en la calle, en un comercio, en un medio de transporte… me estoy refiriendo al 4ª aspecto del término educación y al 5º de educar, que vendrían a ser lo mismo, pero… ¿qué es urbanidad?

1. f. Cortesanía, comedimiento, atención y buen modo.

y… ¿cortesía? (de cortés*)

2. f. Demostración o acto con que se manifiesta la atención, respeto* o afecto que tiene alguien a otra persona.

3. f. En las cartas, expresiones de obsequio y urbanidad que se ponen antes de la firma.

4. f. Cortesanía.

5. f. Regalo (dádiva).

6. f. En el giro, días que se concedían a quien había de pagar una letra, después del vencimiento.

7. f. Gracia o merced.

8. f. Tratamiento (título de cortesía).

9. f. Impr. Hoja, página o parte de ella que se deja en blanco en algunos impresos, entre dos capítulos o al principio de ellos.

            Veamos si nos aclaramos, que no quiero que nadie se pierda después de tanta definición. Volvamos un momento al título de este post. Ahí me pregunto ¿por qué somos tan mal-educados? No está de más decir que una persona mal-educada* es alguien que no tiene educación o bien quien tiene una educación errónea, inadecuada, incorrecta. ¿Sí? Bueno, si considero que hay muchas personas mal-educadas es porque a diario me encuentro (e imagino que vosotros también) con personas irrespetuosas (que no tienen respeto*, claro está), carentes de atención hacia sus semejantes o de buenos modos con quienes se encuentran. Observad que el término educación enlaza con el término cortés y éste, a su vez, con el término afable*: ¿cuántas personas se encuentran por ahí que respondan a esa definición?

            Cada vez que entro en un comercio (del tipo que sea, me da igual un bar, una tienda de comida, de ropa…), o en cualquier local o llego a una parada de autobús o de cualquier otro medio de transporte, cada vez que llego a un sitio donde hay gente esperando, saludo con un “hola” o “buenos días” (o “buenas tardes” o “buenas noches”, según la hora del día), que es lo que me enseña una buena educación, esto es, a saludar a todo el mundo cuando llegas a cualquier sitio, como personas civilizadas, pero… ¿quién responde a mi saludo? ¡Casi nadie! Pareciera que estoy solo aún rodeado de gente, pero, lo que es peor, me encuentro rodeado de “personas mal-educadas”.

            Pero eso sólo es una parte de lo que sucede con esas personas. ¿Os habéis fijado, cuando subís a un autobús urbano que vaya bastante lleno, cuántas personas ceden su asiento a otras más mayores, o a mujeres embarazadas, o a mujeres que lleven un niño en brazos o un montón de bolsas pesadas? Entonces, ¿Qué educación reciben esas personas que no sólo no ceden su asiento a otras más necesitadas, sino que, además, se cuelan en cualquier fila sin tener justificación razonable o esas que te dan un codazo o te pisan un pie sin preocuparse de si te han lastimado? (y algunas, incluso, te acusan de ponerte en medio o de estorbarles en ese momento) ¿Y qué me decís de esos conductores (o esas conductoras) de autobuses urbanos que se niegan a abrir las puertas del autobús a apenas 2 ó 3 metros de la parada, detenidos ante un semáforo en rojo, cuando no se ruborizan ni un poco siquiera por abrir la puerta en cualquier lugar que le venga bien a otro u otra colega de oficio (otro conductor u otra conductora)? Esto último lo digo porque se tratarían de justificar diciendo que es ilegal abrir la puerta fuera de la parada. ¿Realmente os habéis fijado en estas cosas que suceden? ¿Y esos vendedores o dueños de cualquier comercio que no tienen ni idea de atender con un mínimo de cortesía, esos que pareciera que les haces un favor por entrar a su local y te lo agradecen con muy malos modales y peor atención?

            ¿Ya os parecen suficientes ejemplos de buena “urbanidad”? ¿Será porque a tantos niños y niñas se les deja en guarderías desde bien pequeños y allí no los educan bien? ¿Será porque cuando ya no son tan pequeños o tan pequeñas hay tantos padres y madres que trabajan los 2 y no tienen tiempo de darse cuenta de lo mal que están educando a sus hijos o hijas? (en estos casos son “educados” más por la televisión o en la calle que por su propia familia, naturalmente) ¿Por qué creéis que se da tanta importancia al dinero, al prestigio, a la opinión que los demás tengan de uno mismo o de una misma y tan poco a cómo tratamos a nuestros semejantes?

            Conste que yo no me considero mal-educado, aunque tantas veces se me quiten las ganas de saludar al vacío, por tantas veces que me responde el silencio, pero si puse en el título ¿Por qué somos tan mal-educados? (incluyéndome, en lugar de poner: ¿Por qué son tan mal-educados o mal-educadas? Ellos o ellas, los que respondan a ese estereotipo) lo hice porque, después de todo, yo pertenezco al género humano y ellos o ellas (los mal-educados y las mal-educadas), quiero pensar que también son humanos y humanas.

______________________________________

* Cortés: Atento, comedido, afable*, urbano.

* Afable: Agradable, dulce, suave en la conversación y el trato.

* Respeto: Miramiento, consideración, deferencia.

* Maleducado/a: Descortés, irrespetuoso, incivil (referido a personas adultas).

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